lunes 8 de febrero de 2010

Amamos porque sí.



Em, ya. Se acerca el día de los enamorados, o , como decía mi amiga Lechuga: "El día de los morados". A Víctor no se me ocurre qué poder regalarle, algo que le guste... y eso es lo más complicado de todo... Ya que rara vez le gusta algo, y es muy difícil deducir si aquella cosa le gustará.

La primera vez que le regalé los más tiernos presentes para nuestro primer mes juntos (cosa que nunca había hecho por ningún hombre, ni para mi padre en su cumpleaños), se sintió abrumado conmigo porque no pensaba que "nos teníamos que regalar cosas". Y me sentí terrible, porque había comprado todo en Village, hasta la cinta del regalo, y cómo saben comprar en Village es COMPRAR EN VILLAGE. Con razón esa tienda está en quiebra, porque todo valía un ojo de la cara.

Al final... y después de 1 año y dos meses, los cuales cumpliremos el 13, me rendí y prefiero que él me regale lo que quiera y no al revés. Porque desde la pelea que tuvimos por un tonto chaleco que él deseaba para su cumpleaños y que nunca encontramos en ninguna tienda, me dí cuenta de que los novios son peores que las novias, y estando juntos nunca tendremos tregua, porque su actitud no se acerca ni en lo más mínimo a lo que buscaría en un hombre:
no me gusta saber lo que piensa, porque seguramente es lo contrario a lo que yo pienso, y en realidad me da miedo saber lo que piensa...etc

Pero bueno... Uno nunca sabe porque diablos ama y cómo llegas a amar a las personas, ya que a pesar de todo, lo nuestro fue amor a primera vista, según yo (quizás a él le costó un poco más decidirse). Y es lo más fuerte y duradero que he logrado sentir por un hombre. Y somos lo que somos contando todos nuestros defectos y virtudes. Y lo más gratificante de todo, es encontrar a esa persona que te ame por ser tal y cómo eres... Y puta que sabemos que eso es la más pura y santa VERDAD.

jueves 4 de febrero de 2010

Hace tiempo...

Hace tiempo que no me dignaba a escribir unas líneas en este olvidado blog. Y es porque no se me da mucho esto de escribir cosas particulares de mi vida. Algún día, quizás, escriba mis memorias y las publique. Pero eso es bastante improbable en un futuro próximo.
Creo, además, que ya no me da para escribir.
Cuando iba en el colegio, y la profesora de lenguaje me ponía puros sietes por escribir cosas romanticas y descabelladas, me sentía muy segura de mí misma. Escribía y escribía, y encontraba todo bien. Al diablo con las faltas de ortografía y el puntito que se había olvidado. Pero ahora, todo es incierto. Veo la pantalla de mi netbook, y cuando empiezo a teclear las pequeñas letritas... TIEMBLO. Me pongo indecisa. ¿Qué hago?, ¿Por qué escribo esto?, ¿Estará bien o mal?.
Bueno, al final siempre creo que está mal todo lo que hago. Y todo gracias a la universidad, la cual supuestamente me debería de estar ayudando en mis progresos, pero me lleva en retroceso (según yo). Pero no es que no haya aprendido nada, al contrario, aprendo todos los putos días. Y he desarrollado un serio problema compulsivo de querer ser la mejor en todo, y luchar por cada nota; algo terrible, porque te vuelve paranoica. Además, teoría literaria me quedó gustando mucho, e hizo más comunista la forma en que miro el mundo... MALDITO BENJAMIN!
Pero bueno, se supone que el blog es para hablar de lo que uno quiera, y no he hablado de lo que quiero... sino que hablo de lo que vomita mi mente y mis dedos en el teclado.
Pero tengo que aprovechar cuando me da esta manía por escribir, porque aunque estudio literatura, es casi improbable que tenga ganas de escribir por las puras, así que pico con la ortografía. Chao. Abriré este blog de nuevo.